Hoy es lunes y llueve, dos ingredientes ideales para ponerse nostálgico, esparcir palabras, esconderse bajo la manta o hablar de placeres. Yo vengo a la último, permitid que os deje por aquí una colección de mis últimos placeres que podéis hacer vuestros.

Relameos:

Descubrimiento: La cuenta de Instagram @matchbookdiaries Una cuenta de cajas de cerillas e historias de Charles Ryan Clarke basadas en la ciudad de Nueva York.

Quiero coleccionarlas. Todas. Regaladme cajas de cerillas, por favor. Tengo el jarrón donde ponerlas, aviso.

 

Cine:  Blue Jay. La historia de un primer amor bañada en blanco y negro, Amanda y John recrean cómo hubiera sido su vida si hubieran seguido juntos veinte años después. Una hora y media de placer, ¿le podemos pedir algo más a una película?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tenéis disponible en Netflix, preparad palomitas para acompañarla.

 

Libros: El museo de la inocencia, de Orhan Pamuk. Yo no había leído nada de este Premio Nobel y Queridajuliet nos lo sirvió en bandeja en su cuenta de instagram, ella siempre tan provocadora. Llegó a él por un post it a modo de recomendación en la biblioteca que tenía un evocador: «Delicioso». Vamos cayendo todos en esa recomendación como fichas de dominó, solo puedo decir que lo empecé ayer noche y me bebí más de 100 páginas. Son casi 700 páginas y ya me parecen pocas con estos días lluviosos.

 

Serie: Seinfeld. No necesita ni presentaciones ni mandangas. Solo os digo que ha llegado a Netflix y que es tan buena excusa como cualquier otra para poder verla de nuevo (o por primera vez). Esa sitcom que no va de nada y va de todo.

Placer:  Mauricio Wieshental en el Hotel Jorge Juan. Vale oro esta entrevista. Mauricio y su verborrea es puro oro.

 

Canción:  La versión de Quemas de Ede con Xoel López. Últimamente en la tienda cuando suena me preguntan por ella. Tiene imán esta versión interpretada por Ede y con Xoel a la guitarra y los coros. Si pincháis lo entenderéis.

 

Prenda Moss:  El Vestido Rosa de Wild Pony, he perdido la cuenta de las veces que he hablado de él pero una es así de obsesiva cuando algo le gusta. ¿Quién dijo que éramos perfectas? Yo no.

Potingue:  Me regalaron un tratamiento de Sensai y tras esa hora de perder el mundo de vista solo pensaba en este potingue para los labios y su contorno llamado Total Lip Treatment. Por qué utilizar un contorno de ojos y no uno de labios, a ver, pregunto, por qué. Rendida a sus pies estoy. Da volumen, los hidrata y les deja un color que quéséyo, dan ganas de besarme a mí misma.

 

Hasta una próxima colección, sed felices. Es una orden.

Verónica

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