• Despertarse en casa ajena, que una pequeña de pelo azabache se suba a tu cama y te monte fiesta de unicornios por encontrarte allí al amanecer.
  • Comer paella acompañada de risas recordando cómo intentaste seducir mediante mensajes de voz al Don Juan del padre de L. Que tus amigos te sigan queriendo tal como eres.
  • Prometerte que no volverás a beber tequila. Volverlo a hacer a la más mínima oportunidad. Promesas que no valen nada, qué tentadoras sois.
  • Dejarte caer en la butaca y picotear libros. Dar un sorbo a El infinito en un junco, libro para beber a sorbos, poco a poco, deleitarse en sus páginas sin excederse para no embriagarse. Retomar otro de los tres libros que tienes a medias, has llegado a la conclusión (tras una ardua batalla contigo misma) que te castigas sin empezar Tomas Nevinson hasta que no acabes uno de ellos. Lo de no comprar libros hasta que no leas varios de los que tienes sin leer lo dejamos para otra vida.
  • Compartir bolsa de pistachos con Martín y ver por enésima vez 101 Dalmatas, rendir pleitesía a ese inicio de película.
  • Recibir misivas de una de tus amigas preocupándose por tu resaca. Transcribo su deliciosa última respuesta: “Querida compatriota. Mandaremos un mensajero a recoger su marido, su hijo y su credibilidad mañana lunes a las 9am. Hasta entonces véase usted postrada en sus aposentos y bendiga las plataformas digitales. No olvide la higiene personal que le proporcionará un buen ungüento de agua de rosas y pétalos de azahar. Hidrátese la piel y el alma que cimientan la base de su pletórica juventud. Aquí su comadre, se despide con infusión de tomillo, ibuprofeno y diván por lo que queda de tarde. La noche fue también fogosa e insurrecta por estos lares. Las puntillas de lencería Moss y los destilados más variados amenizaron el romance prohibido entre los amantes. La tengo en muy alta estima. Le visitará un petirrojo a la mañana del día de la luna con mi nueva misiva.” Cómo no adorarla hasta la extenuación.
  • Recordarle a D. que cambie de deseos y que no intente cambiar el mundo.
  • Encender velas. Bajar luces. Poner la lista Suavemente. Intentar olvidar que mañana es lunes.

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